• La lotería del gobierno alemán

    Las elecciones del pasado 22 de septiembre de 2013 en Alemania han vuelto a demostrar la ridiculez de dejar a merced de la casualidad y el azar el gobierno de un país. En muchos países europeos estamos acostumbrados a que el gobierno sea un juego de “todo o nada”. El partido que consiga una mayoría parlamentaria, por escasa que sea, se lleva todo el gobierno. En algunos casos la suerte ayuda y hace que para esa mayoría necesite como mínimo dos socios y en otros casos la desgracia impone una mayoría absoluta, sea cual sea el signo del partido que la ostenta. En muy pocos países los ciudadanos tienen la posibilidad de decidir quién quieren que les gobierne, su derecho, en el mejor de los casos, se limita a elegir a los que elegirán al gobierno y esto hace que al final todo dependa de pactos y precios políticos que no reflejan la voluntad de los votantes y dependen casi siempre de casualidades matemáticas.

    No voy a profundizar en la situación de inestabilidad y crispación que vive España por culpa de una mayoría absoluta que NO ES CULPA DEL PP. Un sistema en el que los políticos profesionales, y más aun los que obtienen una mayoría absoluta, tienen un poder ilimitado y no están sometidos a ningún control democrático por parte de los ciudadanos es malo y no puede funcionar a la larga.

    Las pasadas elecciones alemanas nos demuestran una vez más la ridiculez del sistema. Solo 4 partidos podrán decidir sobre quien gobernará Alemania (no sobre la composición del gobierno). Con una mínima variación del 0.3% hubiera cambiado todo radicalmente en todos los sentidos.

    Ahora son posibles las siguientes 4 coaliciones (Doy por hecho que la Unión CDU 255/CSU 56 suma sus escaños). El número de escaños en el nuevo Bundestag será de 630 (mayoría absoluta 316):

    Unión 311 + SPD 192 = 503

    Esta opción, la gran coalición, es una de las más probables y la más barajada. La canciller sería Angela Merkel y el SPD pondría al vicecanciller, probablemente Frank-Walter Steinmeier (o quizás Sigmar Gabriel) sería una repetición de la gran coalición de 2005 a 2009 con casi los mismos actores, pero con dos enormes diferencias. En 2005 La Unión y el SPD eran socios a la misma altura con una leve ventaja para la Unión (Unión 35.2%, SPD 34.2% o dicho en escaños Unión 226, SPD 222), hoy la situación es completamente distinta, los de Merkel disponen, con el 41.5%, de 311 escaños, mientras que el SPD con su 25.7% y sus 192 escaños sólo puede ser el lamentable “junior partner” de una coalición de desiguales. La otra gran diferencia (y ésta es si cabe peor para el SPD) es que en el 2005 la gran coalición tenía enfrente a 3 partidos de oposición. El FDP con sus 61 escaños limitaba el margen de actuación del CDU por la derecha, mientras los verdes y el PDS (hoy Linke) controlaban al SPD. De hecho el FDP salió reforzado en la elecciones de 2011 por el leve desgaste que sufrió el CDU en la gran coalición. En el nuevo Bundestag el CDU no tiene competencia en el centro ni en la derecha, mientras que el SPD se tendrá que enfrentar tanto a los verdes como al PDS que cazan en el mismo coto o por lo menos en cotos adyacentes. Tras el descalabro sufrido en 2009 por el SPD 23% (el peor resultado de su historia en la RFA) los socialdemócratas se lo pensarán muy bien antes de volver a bailar con la señora Merkel, ya que todo el que se le arrima suele salir malparado.

    Unión 311 + Verdes 63 = 374

    La coalición negro-verde es la segunda más probable y por lo visto los verdes y el CDU no la descartan. La ejecutiva de los verdes ofreció inmediatamente sus puestos, para una renovación en la dirección del partido y que la nueva ejecutiva pudiese lanzarse a la aventura. En esta combinación el mayor problema será el CSU, la versión bávara del CDU, cuyo líder Horst Seehofer descarta categóricamente un pacto de gobierno con los verdes. La coalición negro-verde es inédita a nivel federal pero ya tiene antecedentes a nivel de los Bundesländer. El CDU y los verdes gobernaron juntos el (mini)estado de Hamburgo de 2008 a 2010, pero en aquel caso la convivencia se basaba sobre todo en la harmonía personal entre varios actores y la coalición rompió a finales de 2010 al decidir los verdes que le retiraban la confianza al nuevo presidente del gobierno del CDU Ahlhaus que era el sucesor del padre de la coalición Ole von Beust. No obstante hay muchos verdes que simpatizan con la idea de colaborar con el CDU ya que consideran que ser ecologista no implica automáticamente ser de izquierdas. En otros países (como Suiza) los verdes se dividieron y existen partidos verde-liberales. En Alemania sería una posibilidad para los verdes de emanciparse del SPD y de hecho hoy son pesos pesados en los verdes y en el CDU los que hace 20 años coqueteaban con la idea de colaborar. Incluso la propia canciller Merkel tiene como doctora en ciencias naturales (física y química) y sobre todo como exministra de medio ambiente una cierta afinidad con los temas ecológicos y sabe que sería más fácil satisfacer a los verdes que lidiar con el SPD.

    Unión 311 + Linke 64 = 375

    Esta opción es meramente matemática y sacaría de la tumba a Franz Josef Strauss. Está a día de hoy totalmente descartado que pueda haber ningún acuerdo entre el Linke y el CDU (ni hablar del CSU). No obstante es una opción matemática.

    SPD 192 + Linke 64 + Verdes 63 =319

    La coalición rojo-rojo-verde fue descartada varias veces por el candidato del SPD Peer Steinbrück durante la campaña electoral. Una vez que Steinbrück pasó a la historia podría plantearse en el caso de que Merkel no consiga pactar ni con el SPD ni con los Verdes. Dadas la aversiones e incluso enemistades declaradas entre cierto exponentes del SPD y de la Linke (sobre todo de su vertiente occidental la antigua WASG del exsocialdemocrata Oskar Lafontaine) es más que dudoso que esta coalición pudiera durar mucho tiempo, sobre todo porque solo tendría 3 escaños más de los necesarios para gobernar. Ni a nivel federal ni a nivel de Bundesländer se ha dado de momento una coalición rojo-rojo-verde, lo que sí se han dado y siguen existiendo son coaliciones rojo-rojo entre SPD y Linke, pero solo en los Länder del este, donde el Linke está formado por el antiguo partido comunista de la RDA, el PDS (antes SED).

    Variando un 0.3%

    Todos estos juegos matemáticos en los que los ciudadanos no pueden intervenir hubieran sido completamente distintos si hubiera habido una variación de tan solo un 0,3%. Si la Unión hubiera obtenido un 0.3% más de votos gobernaría sola, si el FDP hubiera obtenido un 0.3% más de votos estaría en el parlamento con varias docenas de diputados y gobernaría con el CDU, si el AfD hubiera obtenido 0.3% más de votos hubiera metido al CDU en un gran apuro (o pactar un gobierno con unos euroescépticos o tener una oposición de derechas durante 4 años cosechando la sangre de los pactos de coalición). Si el 0.3% de votos más hubiera ido a alguno de los partidos de izquierdas, la opción rojo-rojo-verde ganaría peso por ser más estable y viable.

    Todo esto demuestra que los ciudadanos alemanes no han podido elegir quién les gobernará. Igual puede salir un gobierno socialista-comunista-ecologista que uno conservador-ecologista, sin mencionar las variantes que hubieran sido posibles con un diferencia mínima.

    Gobierno colegiado

    No cabe duda de que las elecciones en Alemania fueron democráticas, dentro del marco vigente, y por supuesto el sistema electoral alemán es con diferencia mejor al español, si bien la barrera electoral del 5%, que hace que en estas votaciones el 16% de los votos fueran para la papelera, es totalmente injusta. No obstante merece la pena pensar lo impensable. ¿Qué pasaría si el pueblo pudiera elegir a sus gobernantes? El resultado alemán sería más o menos 6 ministros CDU, 4 SPD, 2 Linke, 2 Verdes, 1 FDP, 1 AfD. ¿Sería impensable, o sería una opción en la que los ciudadanos pueden depositar su confianza en personas de diferentes partidos que se deban solo y exclusivamente al interés del estado y a la gestión de su ministerio?

    Puede sonar extraña la idea de un gobierno multipartito que solo se deba al interés del país y a sus respectivos ministerios, pero es factible y eficaz. Los 7 ministros del gobierno suizo pertenecen a los 5 mayores partidos y son elegidos por el parlamento. En la propuesta de Reforma13 sugerimos que los ministros sean elegidos directamente por los ciudadanos, como se hace a nivel cantonal. Independientemente de que el gobierno multipartito lo elijan los ciudadanos directamente como en Reforma13 o el parlamento como en Suiza, un gobierno multipartito es imprescindible para poder gestionar un país con control democrático por los ciudadanos. Para poder ejercer una Democracia Directa, en la que los ciudadanos complementen a los políticos y los controlen, es necesario acabar con el juego del “conmigo o contra mí”. Atrévete a pensar lo impensable, atrévete a pensar que la composición del gobierno reflejara la voluntad del soberano y no fuera un Tetris de casualidades.

5 Responsesso far.

  1. En Bélgica, el gobierno actual que se formo después de 18 meses de negociación, se ha constituido alrededor de 6 partidos. Cada partido dispone de 2 Ministros en total…12

    • Daniel Ordás dice:

      Nunca es sana una mayoría absoluta (independientemente de quien la ostente) ya que en el fondo es una “dictadura a tiempo parcial, legitimada por las urnas” dado que ni los ciudadanos ni el parlamento pueden corregir el rumbo ni hacer propuestas. En un sistema de gobierno pluripartidario los grupos parlamentarios se emancipan del gobierno y aprenden a distinguir los poderes. No tienen ningún sentido que el grupo parlamentario del partido XY siempre apoye al gobierno, solo porque sea del mismo partido o viceversa.
      En el libro “España se merece… Democracia Directa” explico el caso de la ministra Eva Herzog que en Basilea perdió un Referéndum contra su propio partido y fue reelegida como ministra 6 meses más tarde con el mejor resultado de los 7 ministros. Ella misma explica en el prólogo del libro: “Como ministra me gusta mucho más que mis propuestas sean sometidas a examen constantemente y no solo por el parlamento, sino incluso por el pueblo cuando sea necesario. ¡Así no me pasan factura solo cada cuatro años!” Fin de la cita ;-)
      Lo que pasa en España es justamente lo contrario, tras emitir tu voto te despides para los próximos 4 años de la política y sólo te queda el pataleo o la vergüenza ajena como pasó ayer en el parlamento http://politica.elpais.com/politica/2013/09/24/actualidad/1380044857_203624.html

  2. Andres Aguado Sanchís dice:

    Fantástico comentario muy didáctico como de costumbre desde que te vimos en Salvados. Lo triste es que tengamos que ver los errores del sistema español aprendiendo de los errores alemanes y de las experiencias suizas.
    En España hay docenas de constitucionalistas que están ya de los nervios con nuestro sistema y que tienen ideas iguales o parecidas a las de los abogados suizos, pero nadie hace caso a nada y no puede ser que tenga que romperse la baraja antes de que podamos reconstruir un país digno y democrático. Muchas gracias por vuestra iniciativa y vuestro impulso, pero el cambio tiene que venir de dentro.

    • Daniel Ordás dice:

      Gracias por tu comentario Andres
      Nosotros no dudamos de que en España haya muchas y buenas iniciativas para modernizar la Constitución y el sistema político que a todas luces se ha quedado completamente obsoleto. Con Reforma13 solo queremos aportar ideas y nuestra experiencia. De hecho una de las mejores iniciativas que he visto hasta el momento es de un grupo de juristas alrededor de profesor Miguel Presno que incluso fue aprobada por el Parlamento Asturiano y que propone elementos de control democrático que son parecidos a los de Reforma13. Te recomiendo su blog http://presnolinera.wordpress.com/author/presnolinera/ en el que aparte de otros temas legales siempre comenta temas constitucionales interesantísimos. Refoma13 no quiere competir con otras propuestas sino aportar ideas y argumentos al debate o complementar o canalizar las propuestas existentes. Esto no es un concurso de belleza y creo que si conseguimos el 30% de los que proponemos en Reforma13 ya nos podemos dar con un canto en los dientes. Entiendo tu preocupación por la impotencia que se siente desde dentro y te aseguro que desde fuera nos sentimos igual o peor. Nuestra desventaja comparado con los constitucionalistas españoles es que no conocemos tan a fondo la Constitución Española y toda la teoría académica entorno a la misma, por eso nuestra propuesta solo puede ser un impulso que luego tienen que ayudar a desarrollar los profesionales en España. Por otro lado la ventaja que tenemos Juan y yo quizás es que proponemos desde una experiencia real en la que vemos las ventajas e inconvenientes de otros sistemas en la vida política cotidiana y además lo vemos hasta cierto punto con una distancia mayor, porque no “nos va la vida en ello”. Hasta cierto punto nos podría ser igual lo que pasa en España.

  3. Enrique dice:

    La dictadura moderna tiene un nombre: Mayoría absoluta.
    http://bajoelfuego.blogspot.com.br/2013/09/espana-la-dictadura-moderna-tiene-un.html

    Muy interesantes vuestras propuestas y estoy totalmente de acuerdo con las mismas.

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