• ¡Feliz 12 de octubre!

    No soy muy amigo de banderas ni de desfiles militares y mucho menos de sentir orgullo por la casualidad de que un ovulo y un espermatozoide de la misma nacionalidad se haya fusionado y por ello yo pertenezca a los unos y no a los otros.

    No obstante un “día nacional” es una gran ocasión para pasar revista y reflexionar sobre lo que somos, lo que fuimos y lo que nos gustaría ser. Curiosamente esta reflexión la hacemos en conmemoración de que un italiano descubrió en el caribe a unos indios que eran de todo menos indios.

    En el mismo año en el que Colón descubría América una parte de los españoles expulsaba de España a otra parte de los españoles, no era la primera vez. En nuestra historia siempre hubo varias Españas y casi siempre se han matado o en el mejor de los casos ignorado, pero también algunas veces convivido. La España cartaginesa y la romanizada, la visigoda, la musulmana, las Españas cristianas, la España austriaca, la francesa, la independentista, la mora y la judía, la feudal y la plebeya, la imperial y la independentista, la saboyana y la borbónica, la carlista, la del cuartel y la del convento, la liberal, la conservadora, la republicana, la monárquica, la anarquista, la España fascista y comunista, la España de dentro y la de fuera, la de fuera exiliada y la de fuera emigrada, la nacional y la nacionalista. Nos hemos odiado mucho y nos hemos matado bastante.

    Nuestros padres lograron con la Transición un periodo de calma admirable en la que las diferentes Españas se han turnado en el poder e ignorado generosamente en el marco de una democracia representativa que cada cuatro u ocho años le da el poder a una de las Españas para que haga lo que le dé la gana, ninguneando a las demás España, pero consciente de que en una o dos legislaturas le volverá a tocar ser víctima. Esto aunque no lo parezca es un enorme logro. Si bien hoy muchos critican el avance civilizatorio de los últimos 40 años hay que reconocer, que son ya casi dos generaciones que contemplan los vaivenes del poder sin una gota de sangre. Cuarenta años en los que hemos logrado rebajar el odio y no matarnos por el poder.

    Aunque el turnarse e ignorarse haya sido un gran avance, ahora toca el siguiente paso. El control permanente del poder, el respeto mutuo, el dialogo continuo y la convivencia en coaliciones variables.

    Para ello, con motivo del día nacional, aprovechando que hoy todos tenéis tiempo, os recomiendo la lectura de www.reforma13.es

One Responseso far.

  1. Vicente Balaguer Gómez dice:

    Totalmente de acuerdo contigo. Un placer leerte

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